jueves, julio 28, 2011

#un25

Y bueno. Ya es 28 de julio una vez más. Eso quiere decir que en menos de 24 horas se cumple un nuevo aniversario de mi natalicio.

25 pirulos. Una pendeja, ya no tan pendeja. Joven, seguro - ¿adulta? En proceso.

Algunos deseos materiales para este cumpleaños:
  • Un par de patines, en camino. Mamá Mandarina se ecargará de ellos.
  • Un juego de partituras para piano de canciones de Los Beatles. Eso sí me haría feliz.
  • Un delantal para la cocina. Y un secalechugas. Fundamental.
  • Un par de zapatos negros de taco.
  • Unas flores de sativa
  • Que Anaïs (mi druida lv8) sobreviva al enfrentamiento final contra los Rakashasa

miércoles, febrero 02, 2011

formspring.me

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lunes, enero 10, 2011

Dime si miento, Pepe

Ayer comencé un curso de escritura dramática con Diego Salinas. Voy a ir subiendo lo que escribo para los ejercicios al blog, algunos con la consigna, otros sin ella. Disfrútenlo.

- Dime si miento, Pepe.

- No sé si mientes, nunca puedo adivinarte.

- Me conoces, cariño. ¿Cuánto mentiría por una cosa así?

- Eres una manipuladora y una muy inteligente, la mentira es una herramienta natural para ti.

- No sabes de lo que hablas. (PAUSA) Una huella.

- ¿De animal?

- De dedos, digital. En el borde del sombrero. No me crees, Pepe.

- No te creo.

- De una gran energía. Una huella verde, brillante, culpable de asesinato.

- Estás loca.

- ¡No lo estoy! Es un delirio. Esa noche caminabas por la calle con el sobrero puesto.

- Son pocos pintores los que usan el verde.

- Verde, huella, sombrero. ¿A dónde nos llevan?

- Aún no sé si estás mintiendo.

- No lo estoy. ¿Lo estaré? Quizás todo sea un sueño.

- Quiero que veas el cadáver.

- ¿Dónde está?

- En el baúl, al lado de los libros.

- Los libros de tu madre.

- Así es.

- ¿Planeas guardarlo ahí mucho tiempo?

- Sólo hasta que empiece a apestar. Después se encargará Harold.

- No puedes resolver nada por ti mismo. Dependes de Harold, de mí, de los libros.

- De ti no dependo. Los libros son mi vida.

- Harold también.

- Tú lo sabes.

- ¿Vas a mostrarme el cadáver?

- Cuando estés lista.

- ¿No lo estoy?

- Me estás mintiendo.

- No lo sé, Pepe. No lo sé.

- Sé que ahora me estás mintiendo. El sombrero, la huella, todo es una excusa.

(PAUSA)

- Es una noche sin viento alguno.

- Diciembre es así, caluroso, letal.

- Quiero ver el cadáver.

- Y yo quiero que lo veas.

(Se levantan y caminan hacia el baúl, al lado de una biblioteca. Pepe levanta la tapa)

- Se ve horrible.

- Yo creo que se ve en paz.

- Pues yo creo que se ve horrible. La muerte no le sienta nada bien. Mira sus cejas, arqueadas, contraídas. Estar muerto le sorprende.

- Supongo que no se la vio venir.

- ¿No piensas cubrirlo con algo?

- La tapa del baúl basta. No creo que tenga frío.

- La muerte es un sitio caluroso.

- ¿Quieres tomar algo?

- Un whisky. Algo fuerte. Nada de esas mariconeadas frutales que tú disfrutas tanto.

- En seguida.

(Pepe se va. Ella vuelve a sentarse. La tapa del baúl ha quedado abierta. El cadáver asoma por el borde. Pepe vuelve con un vaso de whisky y uno de jugo de naranja)

- Aquí tienes.

- Gracias. Sabes, no se lo ve tan mal ahora. El baúl parece una cuna desde aquí.

- Ahora sí que no estás mintiendo.

- Antes tampoco lo estaba, Pepe. Era una huella, era verde, era tu sombrero.

- Deliras. Por sus propios recursos cayó en desgracia y terminó en mi baúl.

- Tú lo mataste.

- Claro que sí.

- Brindo por eso.

(Chocan los vasos y beben. Suena el timbre)

- Es Harold.

- Ve a abrirle.

(Pepe sale. Ella se levanta y va hacia el baúl)

- Solo te quedaste al final. Bien merecido, hijo de puta. No pienso llorarte.

(Se termina el whisky de un trago. Entran Pepe y Harold, quien lleva puestos unos guantes negros, de cuero)

domingo, diciembre 19, 2010

La línea de las pibas


Dicen que para dibujar una línea hacen falta dos puntos.

Después del exitosísimo partido de la semana pasada, las pibas de la #UBCC (Unidad Básica Cristina Capitana), primer equipo femenino del #PicadoNacyPop, necesitábamos el segundo encuentro para poder afirmar que lo que empezó muy bien podía seguir fantás
tico.

En esta época del año, en que las agendas se llenan de reuniones de "antes del 31" podría ser difícil juntar a diez pibas con ganas de transpirar corriendo atrás de una pelota. Un poco lo fue, de hecho. Algunas jugadoras claves, como Mariana "Pelota de Oro" @MissBgui o Gisele "Arquera de Lujo" @Shisitox no pudieron hacerse presentes. El partido nunca peligró, pero las pibas escaseábamos. Afortunadamente, nuestra querida @CeciScotti se hizo presente con una compañera más (que gambeteó la zurda con una destreza digna de primera división), y nuestro fotógrafo y compañero Ulises trajo la última jugadora. Juntas ya las diez, el segundo partido arrancó oficialmente.

El calor estaba en alza, y la humedad ni te cuento, pero eso no nos iba a detener (aunque puede que sí nos haya lentificado). Remeras rojas vs. remeras blancas, se jugaba la revancha del primer partido, pero vamos, a quién le interesa ganar? La #UBCC se cara
cteriza por el compañerismo y la buena onda por sobre todas las cosas. Correr, reírse, gambetear y aplaudir los goles y las buenas jugadas, tanto del equipo propio como del contrario, eso es lo que nos hace pasarla bien.

El cambio de cancha merece su propio párrafo. A diferencia del primer partido, que lo jugamos bien escondidas al fondo de Open Gallo, este viernes nos tocó la primera canchita de todas, bien a la vista. El partido transcurrió con recambios de hinchadas, muchachos que salían de jugar o esperaban que sus canchas se liberen mirando a diez chicas K hacer un poco de fútbol, aplaudiendo en los goles y tirando, tímidamente, algunas indicaciones. No nos veremos muy sexies en cortos y chivadas de pies a cabeza, pero sí que somos un espectáculo.

Finalizado el partido (en el que el premio a Jugadora de Oro
se lo llevó nuestra @Caro_cab, goleadora indiscutible) fue el momento del tercertiempo. Varios compañeros de la #UBEC nos esperaban fuera de la cancha, para finalizar la jornada todos juntos, entre Gatorades, birritas y tostados de jamón y queso.

Podemos decir, en conclusión, que el segundo punto ya marcó nuestra línea: juntarnos una vez por semana para divertirnos, hacer amigas y, ya que estamos, jugar un poco de fútbol.

martes, octubre 26, 2010

Found footage "Cinco historias para ellas"




Trabajo práctico para la materia Visión I de la Universidad del Cine. Material original: "Cinco historias para ellas" (Erika Lust, 2007).

Transexualidad global

Hace días que mi fantasía de bondi se reitera cada vez que consigo sentarme. Imagino qué pasaría si un día, sin explicación alguna, todos los hombres despertaran como mujeres, y las mujeres amanecieran hombres.

Primero, cundiría el pánico. ¿Cómo explicar este fenómeno de transexualidad espontánea a escala global? El chabón de TN... bueno, la mujer, intentando dar la cara en los estudios, comentando un suceso que a él mismo, a vista de todos, le ha afectado. Mostraría un informe donde se ve hombres y mujeres, desconocidos, que no aporta a graficar la situación.

Los presidentes del mundo, países y corporaciones, se volvería mayoría femenina. ¿Qué influencia tendría esto en la polítical global? Me importa delirar acerca de otro tópico. Imagino cómo reaccionaría toda la gente que conozco. ¿Quién se atrevería a coger con su nuevo cuerpo por primera vez? Está clarísimo que en lo que de masturbación se trata, todos lo harían al primer momento de privacidad. Pero, ¿qué hay del sexo? Las personas heterosexuales, comenzarían a ver su género original como sexualmente apetitoso?

Algo me dice que las mujeres originales serían las primeras en avanzar. Imagino, de repente, tener porogona. Si los hombres quieren ponerla constantemente, una mujer devenida en hombre debería heredar esa energía. Imagino a los ex-hombres pensando a qué ex-mujer llamar para ser penetrado por primera vez. Elegirían bien, estoy segura. Alguien con quien tengan confianza para un momento tan íntimo. Al fin y al cabo, es su primera vez como mujeres.

Por mi parte, aprovecharía todas las oportunidades. Saldría de cacería machote, mearía de parado, me cagaría a trompadas. Tendría sexo con una mujer, y la haría gozar como nunca gozó como hombre. También llamaría a alguna ex-amiga yaoi friendly para que tengamos una dura sesión de sexo gay.

Pero eso sí, después de un tiempo, cuando todos ya nos hubiéramos acostumbrado al cambio, quisiera que todo volviese a la normalidad. Me gusta demasiado ser mujer. Sobtre todo porque no estoy obligada a lidiar con ellas. Y nada hay más histérico que un chabón devenido minitah.

jueves, mayo 20, 2010

Escribir por escribir

Pienso en escribir algo que me saque de encima algunas molestas diurnas. Encontrar en las palabras el caño de escape a las incomodidades, los malentendidos, las peleas absurdas. Exorcizar celos sin pedir disculpas. Tomarme un tequila de un tirón tipeando sin mirar la pantalla, sin chequear chats, actualizar Twitter ni chusmear Facebook. Aprovechar este torrente que me empuja de nuevo a este humilde y abandonado espacio, a esta sana costumbre que tenía de escribir.

Hoy, o ayer, recordé que este era un espacio terapéutico, donde volcaba ideas y sentimientos sin miradas inquisidoras. Recordé cuando no buscaba el comentario o la lectura. Escribir por escribir, no para ser leído. Escribir porque no puedo evitarlo, porque lo disfruto, porque me construye.

Pienso demasiado las cosas. Todo el tiempo. Pero todo, eh? Constantemente midiendo, escuchando, intentando hacer o decir lo correcto y lo indicado. Creando la ilusión de que puedo controlarlo todo, una vez identificado. Y me doy cuenta de que no. Identificar, o creer que identifiqué, las personas y los hechos, no asegura una buena respuesta de mi parte.

Estoy cansada del racionalismo. De pensar constantemente. Quiero dejar de estar tan atenta, tan preocupada, tan encendida. Antes creía que ésta era la forma correcta de vivir, que reducía al mínimo los daños. Me doy cuenta de que no. Causo daños igual, involuntariamente. La gente se equivoca. Yo me equivoco. ¿Qué puedo hacer entonces?

Dedicarme con alegría y entusiasmo a las cosas que me hacen bien. Sacar energía de las cosas que me hacen mal. Dejar de preocuparme por ser correspondida. Dejar de torturarme con los espejos. ¿Podré lograrlo? Difícil. Dejar de pensar es dejar de ser como siempre fui. Pero bueno, no sé. Al menos aliviarlo.


Relax, Mandarina. Eres demasiado joven para vivir con arrugas de preocupación.