jueves, noviembre 17, 2011

Caperucita y Libertad

Buenos Aires es una ciudad maravillosa y gigantesca, llena de secretos y lugares fabulosos. Sin ir más lejos, hoy mismo conocí un espacio olvidado y muy alto, ideal para una película de zombies o un partido de paintball. Dado que no estoy segura de la legalidad de haberlo visitado, dejémoslo como un misterio, al menos por ahora. Concentrémonos en lo importante, en los dos secretos porteños que hoy quiero compartir: Caperucita y Libertad.
La Estatua de la Libertad porteña es una réplica de la mundialmente famosa dama de Nueva York, sólo que bastante más petisa. Fue realizada en hierro rojo y nada más y nada menos que por el mismo Bartholdi, escultor responsable de su gemela gigante y norteamericana. La estatua fue encargada por la Municipalidad de Buenos Aires al artista francés, cuya firma puede encontrarse al pie de la misma. Hoy por hoy se la puede visitar en las Barrancas de Belgrano, sobre la calle La Pampa, entre 11 de septiembre y Virrey Vertiz.
La otra pequeña maravilla es un monumento a Caperucita Roja. Buenos Aires ha de ser una de las pocas ciudades del mundo que homenajea a este clásico cuento tradicional. La preciosa estatua, hecha íntegramente en mármol, fue realizada por el escultor francés Jean Carlus. En ella, Caperucita cruza el bosque con una canastita en la mano y un Lobo espiándola por detrás.
Adquirida por la Municipalidad en 1937, el primer domicilio de Caperucita en Buenos Aires fue en la Plaza Lavalle, hasta que en 1972 se decidió que los bosques de Palermo serían un hogar más apropiado para ella.

Caperucita Roja estuvo tres meses y medio del año 2010 internada en las oficinas de restauración del Ministerio de Medio Ambiente y Espacio Público, y restaurada con la colaboración de Monumentos y Obras de Arte (MOA). Al pobre lobo hasta le faltaba una oreja, pero afortunadamente el equipo hizo un gran trabajo. Hoy puede visitársela en la Plaza Sicilia del Parque 3 de Febrero, mirando hacia la avenida Sarmiento (entre Libertador y Figueroa Alcorta, para los despistados).


Las fotos las saqué de acá y de acá.

lunes, noviembre 14, 2011

Un novio divino

Yo tengo un novio divino. Anda medio para atrás, viste, tiene mucho laburo. Hace como un semana que no nos vemos. ¿Mensajitos? Sí, algunos. A veces me los responde y todo. Los fines de semana no mucho, viste, está con otras cosas. ¿Y llamados? Sí, cada tanto. No atiende el teléfono la mayoría de las veces. De hecho si no le pregunto antes si lo puedo llamar nunca me atiende. Pero bueno, está ocupado. Aparte es de esa gente que no usa mucho el celu, viste. Hay.
Pero me re quiere, mi novio. Cuando dormíamos juntos él inconscientemente me abraza y me mima. ¿Eso es que me quiere, no? Digo "dormíamos" porque hace como diez días que no dormimos juntos, pobre, es que está a mil. ¿Coger, decís? Y, no, últimamente hace como mucho que no cogemos... Se lesionó en un partido, mi vida, y nada, después no volvió a darse. Sí, hace como tres semanas. Raro, no? Casi que cogía más soltera que de novia.
Sí, sí, te digo: una vez fuimos a pasear por la reserva. Sí, una vez. Sí, re lindo! Nada, pasa que habíamos quedado en salir ese sábado, viste, y lo llamé hasta que a las tres me mensajeó diciendo que recién volvía de lo del amigo... Sí, las tres de la tarde... ¿Un toque trash, no? Y nada, vino, pobre, sin dormir, y fuimos a pasear a la reserva. Yo estaba medio enojada pero como vino me lo tuve que tragar, viste, reaccionó. Un poco caracúlico todo el día, eso sí, pero bueno, no había dormido viste... tampoco se le puede pedir tanto...
Y no, ahora no sé... Hace dos días que no sé nada de él, no? No sé qué onda... Hoy tiene ensayo y mañana entrena, así que no creo que nos veamos... Y no, yo después tengo cosas y el finde siempre sale cada uno con sus amigos...
¿Vacaciones? Sí, qué sé yo, le pregunté si le gustaría hacer algo... Viste que medio que no opina mucho... Me deja decidir a mí... Me da un toque de paja tener que tomar siempre la iniciativa... Pero le pongo pilas a la relación...
¿Vos decís?

martes, noviembre 01, 2011

Cannabis Twitter Club - Grupo de Facebook cerrado

El marzo pasado, hace nueve meses, abrí en Facebook el Cannabis Twitter Club: un grupo cerrado de cannabicultores o cultivadores de marihuana, que ven en el autocultivo la mejor forma de luchar contra el narcotráfico. 
Mi experiencia como autocultivadora es escasa. Arranqué el año pasado con algunas semillas en la terraza de mi casa. A medida que el verano avanzaba noté que tenía muchas dudas ("¿por qué están amarillas las hojas?", "¿les faltará algún nutriente?", etc.), pero nadie a quien consultarlas. A través de algunas fotos en TwitPic, empecé a notar que no era la única con marihuanas en el hogar y Twitter en la computadora. Así fue cómo nació el Cannabis Twitter Club. Con rapidez, más cultivetas fueron apareciendo, y los 140 caracteres dejaron de alcanzar, de modo que armé el grupo en Facebook para nuestra comodidad.
El Cannabis Twitter Club o #CTC era un grupo cerrado (esto quiere decir que sólo sus miembros y administradores podían ver su contenido), y, la verdad, muy provechoso. Consultábamos dudas, compartíamos fotos de nuestras plantas, videos, anécdotas, etc. En Mayo instalamos la tradición de juntarnos a cenar todos los lunes a la nochecita, tradición que sigue hasta el día de hoy sin interrupciones. No sólo conseguí el asesoramiento que necesitaba para cuidar mis plantas, sino que también conocí a un grupo humano fabuloso y nos hicimos amigos.
A finales de Mayo salió publicada en el n°39 de la Revista THC una carta de lectores que había mandado contando esta experiencia.

La publicación llevaba en su tapa una foto de la marcha de 16.000 personas que se realizó en Buenos Aires el sábado 7 de Mayo, con el objetivo de reclamar por la despenalización del consumo y la tenencia de marihuana, en el marco de la GMM (Global Marihuana March), un evento mundial con repercusiones en muchísimas ciudades del mundo, y al que los primeros miembros del #CTC asistimos con alegría.
Mi carta en la THC significó un boom para el grupo - de repente teníamos muchísimas solicitudes de cultivadores que querían sumarse. El "grupo chico" de los usuarios "originales" nos volvimos administradores, y procurábamos conocer un poco a los nuevos miembros antes de aceptarlos, para no exponernos a todos a completos desconocidos. Uno es cultiveta pero no boludo, y el fantasma de un rati o, peor aún, un Claudito Izaguirre camuflado, nos perseguía un toque.
Pero el grupo floreció, cual marihuana en febrero. Llegamos a los 81 miembros, de puntos de todo el país (Entre Ríos, Olavarría, Misiones, Villa Gessell). Compartíamos fotos, videos, dudas y anécdotas con tranquilidad y alegría. Hasta ayer.
El 31 de Octubre, a la noche, descubro que me han cerrado mi perfil de Facebook. Y no sólo a mí. Todos los administradores del Cannabis Twitter Club en Facebook habían recibido la misma respuesta: su cuenta ha sido desactivada. Me loguié con mi usuario "real" y verifiqué lo que imaginaba: el grupo también había sido cerrado.
Cuando uno quiere ver por qué desactivaron su perfil, Facebook le explica que se debe a usar un nombre falso. Para poder volver a habilitar la cuenta, es necesario escanear un DNI emitido por el Estado con mi nombre real, que coincida con el de Facebook, y enviarselo a Zuckerberg de rodillas o a culo abierto.

Aquí es necesario hacer un parate. Es verdad que mi usuario no es mi nombre real. Claire Mandarina es sólo un pseudónimo, un nombre artístico, un pequeño disfraz 2.0. Y soy consciente de que rompí las reglas de Facebook al hacerme ese perfil. No me preocupa mi perfil. Me preocupan otras cosas.


La primera es los perfiles de todos los administradores del grupo que SÍ tenían su nombre real. Es el caso de Lisandro y de Gonzalo, por ejemplo. Muchos administradores mantenían contacto con sus clientes y/o empleadores a través de Facebook. Otros trabajan de community manager, y no quiero ni imaginarme qué significará esto para ellos.
Lo otro que me preocupa es el contacto con los 70 miembros del grupo que no eran administradores. El grupo era nuestro lugar de encuentro, y no tenemos otra forma de ubicarlos. Es una verdadera pena perder el contacto con tanta gente con la que compartíamos tantas cosas. Y ellos ni deben saber qué fue lo que pasó.
Yo no grito ¡CENSURA!, porque en Internet, es difícil hablar de censura. Lo que es evidente es que el Cannabis Twitter Club recibió una denuncia, vaya a saber de quién, y bajo qué cargos, y Facebook decidió decapitarlo, arrancarlo de raíz, borrar su absoluta existencia.
Algo fundamental: ninguno de los administradores recibió un mensaje que relacionara el cierre de su perfil con su participación como administrador en el grupo del #CTC. Todos recibimos el mensaje del "nombre falso". Nada lo linkea al grupo, el cual fue enterrado sin explicaciones. Facebook no se hace cargo del verdadero motivo por el cual nos cortó la cabeza.
Todo es un gran bajón, pero no vamos a dejar que nos tire abajo. El Cannabis Twitter Club no muere, se muda. Todavía no sabemos a dónde, pero no nos vamos a dejar amedrentar. Todos los miembros y administradores creemos firmemente que el autocultivo es un derecho de los consumidores, y la mejor y única arma que tenemos para luchar contra el narcotráfico. Vamos a seguir plantando, consultándonos, preguntando, rompiendo las pelotas a los gritos por nuestro derecho a cultivar y a agruparnos. Esto no se termina acá, muchachos.

Podrán cortar las flores, pero no pueden detener la primavera.

jueves, julio 28, 2011

#un25

Y bueno. Ya es 28 de julio una vez más. Eso quiere decir que en menos de 24 horas se cumple un nuevo aniversario de mi natalicio.

25 pirulos. Una pendeja, ya no tan pendeja. Joven, seguro - ¿adulta? En proceso.

Algunos deseos materiales para este cumpleaños:
  • Un par de patines, en camino. Mamá Mandarina se ecargará de ellos.
  • Un juego de partituras para piano de canciones de Los Beatles. Eso sí me haría feliz.
  • Un delantal para la cocina. Y un secalechugas. Fundamental.
  • Un par de zapatos negros de taco.
  • Unas flores de sativa
  • Que Anaïs (mi druida lv8) sobreviva al enfrentamiento final contra los Rakashasa

miércoles, febrero 02, 2011

formspring.me

Ask me anything http://formspring.me/ClaireMandarina

lunes, enero 10, 2011

Dime si miento, Pepe

Ayer comencé un curso de escritura dramática con Diego Salinas. Voy a ir subiendo lo que escribo para los ejercicios al blog, algunos con la consigna, otros sin ella. Disfrútenlo.

- Dime si miento, Pepe.

- No sé si mientes, nunca puedo adivinarte.

- Me conoces, cariño. ¿Cuánto mentiría por una cosa así?

- Eres una manipuladora y una muy inteligente, la mentira es una herramienta natural para ti.

- No sabes de lo que hablas. (PAUSA) Una huella.

- ¿De animal?

- De dedos, digital. En el borde del sombrero. No me crees, Pepe.

- No te creo.

- De una gran energía. Una huella verde, brillante, culpable de asesinato.

- Estás loca.

- ¡No lo estoy! Es un delirio. Esa noche caminabas por la calle con el sobrero puesto.

- Son pocos pintores los que usan el verde.

- Verde, huella, sombrero. ¿A dónde nos llevan?

- Aún no sé si estás mintiendo.

- No lo estoy. ¿Lo estaré? Quizás todo sea un sueño.

- Quiero que veas el cadáver.

- ¿Dónde está?

- En el baúl, al lado de los libros.

- Los libros de tu madre.

- Así es.

- ¿Planeas guardarlo ahí mucho tiempo?

- Sólo hasta que empiece a apestar. Después se encargará Harold.

- No puedes resolver nada por ti mismo. Dependes de Harold, de mí, de los libros.

- De ti no dependo. Los libros son mi vida.

- Harold también.

- Tú lo sabes.

- ¿Vas a mostrarme el cadáver?

- Cuando estés lista.

- ¿No lo estoy?

- Me estás mintiendo.

- No lo sé, Pepe. No lo sé.

- Sé que ahora me estás mintiendo. El sombrero, la huella, todo es una excusa.

(PAUSA)

- Es una noche sin viento alguno.

- Diciembre es así, caluroso, letal.

- Quiero ver el cadáver.

- Y yo quiero que lo veas.

(Se levantan y caminan hacia el baúl, al lado de una biblioteca. Pepe levanta la tapa)

- Se ve horrible.

- Yo creo que se ve en paz.

- Pues yo creo que se ve horrible. La muerte no le sienta nada bien. Mira sus cejas, arqueadas, contraídas. Estar muerto le sorprende.

- Supongo que no se la vio venir.

- ¿No piensas cubrirlo con algo?

- La tapa del baúl basta. No creo que tenga frío.

- La muerte es un sitio caluroso.

- ¿Quieres tomar algo?

- Un whisky. Algo fuerte. Nada de esas mariconeadas frutales que tú disfrutas tanto.

- En seguida.

(Pepe se va. Ella vuelve a sentarse. La tapa del baúl ha quedado abierta. El cadáver asoma por el borde. Pepe vuelve con un vaso de whisky y uno de jugo de naranja)

- Aquí tienes.

- Gracias. Sabes, no se lo ve tan mal ahora. El baúl parece una cuna desde aquí.

- Ahora sí que no estás mintiendo.

- Antes tampoco lo estaba, Pepe. Era una huella, era verde, era tu sombrero.

- Deliras. Por sus propios recursos cayó en desgracia y terminó en mi baúl.

- Tú lo mataste.

- Claro que sí.

- Brindo por eso.

(Chocan los vasos y beben. Suena el timbre)

- Es Harold.

- Ve a abrirle.

(Pepe sale. Ella se levanta y va hacia el baúl)

- Solo te quedaste al final. Bien merecido, hijo de puta. No pienso llorarte.

(Se termina el whisky de un trago. Entran Pepe y Harold, quien lleva puestos unos guantes negros, de cuero)

domingo, diciembre 19, 2010

La línea de las pibas


Dicen que para dibujar una línea hacen falta dos puntos.

Después del exitosísimo partido de la semana pasada, las pibas de la #UBCC (Unidad Básica Cristina Capitana), primer equipo femenino del #PicadoNacyPop, necesitábamos el segundo encuentro para poder afirmar que lo que empezó muy bien podía seguir fantás
tico.

En esta época del año, en que las agendas se llenan de reuniones de "antes del 31" podría ser difícil juntar a diez pibas con ganas de transpirar corriendo atrás de una pelota. Un poco lo fue, de hecho. Algunas jugadoras claves, como Mariana "Pelota de Oro" @MissBgui o Gisele "Arquera de Lujo" @Shisitox no pudieron hacerse presentes. El partido nunca peligró, pero las pibas escaseábamos. Afortunadamente, nuestra querida @CeciScotti se hizo presente con una compañera más (que gambeteó la zurda con una destreza digna de primera división), y nuestro fotógrafo y compañero Ulises trajo la última jugadora. Juntas ya las diez, el segundo partido arrancó oficialmente.

El calor estaba en alza, y la humedad ni te cuento, pero eso no nos iba a detener (aunque puede que sí nos haya lentificado). Remeras rojas vs. remeras blancas, se jugaba la revancha del primer partido, pero vamos, a quién le interesa ganar? La #UBCC se cara
cteriza por el compañerismo y la buena onda por sobre todas las cosas. Correr, reírse, gambetear y aplaudir los goles y las buenas jugadas, tanto del equipo propio como del contrario, eso es lo que nos hace pasarla bien.

El cambio de cancha merece su propio párrafo. A diferencia del primer partido, que lo jugamos bien escondidas al fondo de Open Gallo, este viernes nos tocó la primera canchita de todas, bien a la vista. El partido transcurrió con recambios de hinchadas, muchachos que salían de jugar o esperaban que sus canchas se liberen mirando a diez chicas K hacer un poco de fútbol, aplaudiendo en los goles y tirando, tímidamente, algunas indicaciones. No nos veremos muy sexies en cortos y chivadas de pies a cabeza, pero sí que somos un espectáculo.

Finalizado el partido (en el que el premio a Jugadora de Oro
se lo llevó nuestra @Caro_cab, goleadora indiscutible) fue el momento del tercertiempo. Varios compañeros de la #UBEC nos esperaban fuera de la cancha, para finalizar la jornada todos juntos, entre Gatorades, birritas y tostados de jamón y queso.

Podemos decir, en conclusión, que el segundo punto ya marcó nuestra línea: juntarnos una vez por semana para divertirnos, hacer amigas y, ya que estamos, jugar un poco de fútbol.

martes, octubre 26, 2010

Found footage "Cinco historias para ellas"




Trabajo práctico para la materia Visión I de la Universidad del Cine. Material original: "Cinco historias para ellas" (Erika Lust, 2007).

Transexualidad global

Hace días que mi fantasía de bondi se reitera cada vez que consigo sentarme. Imagino qué pasaría si un día, sin explicación alguna, todos los hombres despertaran como mujeres, y las mujeres amanecieran hombres.

Primero, cundiría el pánico. ¿Cómo explicar este fenómeno de transexualidad espontánea a escala global? El chabón de TN... bueno, la mujer, intentando dar la cara en los estudios, comentando un suceso que a él mismo, a vista de todos, le ha afectado. Mostraría un informe donde se ve hombres y mujeres, desconocidos, que no aporta a graficar la situación.

Los presidentes del mundo, países y corporaciones, se volvería mayoría femenina. ¿Qué influencia tendría esto en la polítical global? Me importa delirar acerca de otro tópico. Imagino cómo reaccionaría toda la gente que conozco. ¿Quién se atrevería a coger con su nuevo cuerpo por primera vez? Está clarísimo que en lo que de masturbación se trata, todos lo harían al primer momento de privacidad. Pero, ¿qué hay del sexo? Las personas heterosexuales, comenzarían a ver su género original como sexualmente apetitoso?

Algo me dice que las mujeres originales serían las primeras en avanzar. Imagino, de repente, tener porogona. Si los hombres quieren ponerla constantemente, una mujer devenida en hombre debería heredar esa energía. Imagino a los ex-hombres pensando a qué ex-mujer llamar para ser penetrado por primera vez. Elegirían bien, estoy segura. Alguien con quien tengan confianza para un momento tan íntimo. Al fin y al cabo, es su primera vez como mujeres.

Por mi parte, aprovecharía todas las oportunidades. Saldría de cacería machote, mearía de parado, me cagaría a trompadas. Tendría sexo con una mujer, y la haría gozar como nunca gozó como hombre. También llamaría a alguna ex-amiga yaoi friendly para que tengamos una dura sesión de sexo gay.

Pero eso sí, después de un tiempo, cuando todos ya nos hubiéramos acostumbrado al cambio, quisiera que todo volviese a la normalidad. Me gusta demasiado ser mujer. Sobtre todo porque no estoy obligada a lidiar con ellas. Y nada hay más histérico que un chabón devenido minitah.

jueves, mayo 20, 2010

Escribir por escribir

Pienso en escribir algo que me saque de encima algunas molestas diurnas. Encontrar en las palabras el caño de escape a las incomodidades, los malentendidos, las peleas absurdas. Exorcizar celos sin pedir disculpas. Tomarme un tequila de un tirón tipeando sin mirar la pantalla, sin chequear chats, actualizar Twitter ni chusmear Facebook. Aprovechar este torrente que me empuja de nuevo a este humilde y abandonado espacio, a esta sana costumbre que tenía de escribir.

Hoy, o ayer, recordé que este era un espacio terapéutico, donde volcaba ideas y sentimientos sin miradas inquisidoras. Recordé cuando no buscaba el comentario o la lectura. Escribir por escribir, no para ser leído. Escribir porque no puedo evitarlo, porque lo disfruto, porque me construye.

Pienso demasiado las cosas. Todo el tiempo. Pero todo, eh? Constantemente midiendo, escuchando, intentando hacer o decir lo correcto y lo indicado. Creando la ilusión de que puedo controlarlo todo, una vez identificado. Y me doy cuenta de que no. Identificar, o creer que identifiqué, las personas y los hechos, no asegura una buena respuesta de mi parte.

Estoy cansada del racionalismo. De pensar constantemente. Quiero dejar de estar tan atenta, tan preocupada, tan encendida. Antes creía que ésta era la forma correcta de vivir, que reducía al mínimo los daños. Me doy cuenta de que no. Causo daños igual, involuntariamente. La gente se equivoca. Yo me equivoco. ¿Qué puedo hacer entonces?

Dedicarme con alegría y entusiasmo a las cosas que me hacen bien. Sacar energía de las cosas que me hacen mal. Dejar de preocuparme por ser correspondida. Dejar de torturarme con los espejos. ¿Podré lograrlo? Difícil. Dejar de pensar es dejar de ser como siempre fui. Pero bueno, no sé. Al menos aliviarlo.


Relax, Mandarina. Eres demasiado joven para vivir con arrugas de preocupación.

domingo, enero 03, 2010

Dos sueños

Me desperté con arena en los ojos y gusto a muerto en la boca, al lado de tus brazos y sonando tu piel desnuda de fondo. Las bombas y los vampiros del sueño se escurrían entre las sábanas y me pregunté qué hacías acá conmigo, de dónde saliste y qué hora es. Yo intentaba manejar algo que parecía una bici pero tenía pedales de coche y vos girabas dormido para abrazarme incosciente mientras intentaba entender la lógica del freno y el embrague hacia el barranco cada vez más cerca. Éramos todos, muchos, de viaje: un pequeño precipicio arcilloso nos separaba de la rambla que conducía a Mar del Plata o a tu misterio. Mis compañeras se arrojaban como si se tratara de una suave pendiente, y así de sanas llegaban hasta la rambla, manejando siempre sus bicicletas con tres pedales. Y yo, que no sabía que estaba soñando, me negaba a empujarnos desde la loma.

Me desperté desnuda en soledad, recordando una bomba y un futuro de vampiros caníbales. Nadie sobrevivía sin mutación y sin astucia - apagué el aire acondicionado y abracé mi almohadón azul. Dos, tres, cuatro compañeros de viaje, una chaqueta de vinilo roja y el nuevo panorama mundial de colmillos y post-apocalipto donde ya no quedan humanos para alimentarse. Una vida diferente, ajena, poderosamente curiosa. Rodaba entre las sábanas escapando y persiguiendo, preguntándome dónde estabas y olvidándote a cada segundo. Acaso eras otro en este futuro, acaso otro estaba en tu lugar.


lunes, diciembre 28, 2009

Mansa Radio


Rock & Pop muérete de envidia

www.MansaRadio.com.ar

lunes, diciembre 07, 2009

Easy Star All Stars en Niceto

El día de ayer tuve la enorme felicidad de asistir al recital de Easy Star All Stars en Niceto Club. Los muchachos presentaban su último disco, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Dub Band y hacía ya más de un mes que tenía mi entrada. Estaba entusiasmada y con muchas expectativas porque amo esta banda.

Luego de una cola no muy larga entramos a Niceto para tomar alguna birra y fumar un poco de reggae. El ambiente estaba tranqui, cuelgue, y el DJ no le ponía mucha onda a la previa (reggae, sí, pero del tranqui), así que pronto terminamos todos sentados en el piso, en rondita, bien rasta. A eso de las 22hs, o más, arrancó Holy Pibby - banda nacional con mucha onda y buen sonido. Pero todos queríamos la posta. Terminó, y el escenario volvió a cerrarse. ¿Cuándo llegarían las estrellas?

Al rededor de las 23hs (ya algo aburridos de tanto esperar) pudimos ver debajo del telón movimiento. Zapatillas que iban y venían generando expectativa, hasta que un par de plataformas de animal print se quedaron quietas. Era el momento. This is it!

El telón se escabulló y explotó el show. Primera fila, contra la valla, disfruté, canté, reí y bailé como hacía mucho. Easy Star suena impecable, con músicos que no sólo le ponen toda la onda del planeta sino que además tocan increíble. El público estaba de fiesta. Había mucha gente pero no estaba al tope, lo cual lo hacía mucho mejor: este tipo de bandas es para verlas bailando. Si bien el recital era para presentar su último disco, hicieron varios temas de los anteriores (Dub side of the moon, Radiodread y Until that day), lo cual sumó un montón porque sus versiones de Radiohead y Pink Floyd también patean culos!

Afortunadamente mi amiga @demente llevó su cámara de video, así que me puse en plan cinematógrafa y filmé muchos temas. El sueño de presenciar un show con tanta felicidad se me cumplió. Los muchachos de Easy Star me vieron filmando y se copaban posando, juntándose para entrar en un encuadre y mirando a cámara. Sentía especial buena onda de su parte hacia mi humilde y gruppie persona que no paraba de agitar, pero pensé que alucinaba (¿quién no se ha sentido así en un recital?). Sin embargo, dos actitudes luego me lo confirmaron. Para cuando tocaron el último tema, Karma Police, la cantante bajó del escenario y me dio el micrófono!... Nunca me había pasado eso en un recital y fue increíble. Es muy raro cantar con micrófono sin retorno, espero no haber desafinado mucho, en consideración con mis compañeros recitaleros. Finalizado el tema Niceto estallaba, nadie quería que se fueran y las ovaciones no paraban. A la banda se la veía realmente emocionada, pero no tanto como yo cuando su líder me miró a los ojos y me hizo la seña de Yo te banco!. Morí de amor!...

De modo que les dejo aquí algunos de los videos para que puedan disfrutarlo tanto como yo. Eso sí, espero que mi canto no les moleste demasiado.

¡Atención!
Easy Star All Stars toca nuevamente en Niceto mañana
martes 8 de diciembre a las 21hs!







martes, noviembre 24, 2009

Juego de rol

Te propongo algo. ¿Te copás? Vení, sentate acá. ¿Querés algo? Yo me voy a hacer un té, y tengo soda en la heladera... ¿un café? ¿Mate? Bueno, soda. Ahí te traigo. ¿Fría querés? Dale, dame un segundo.

Acá tenés. ¿Algo para picar, te puedo ofrecer?... Bueno en realidad no hay mucho, puedo agarrar unas milanesas que sobraron del mediodía y cortarlas en cuadraditos - quedan de copetín. ¿No tenés hambre? Mirá que les ponés mayonesa y... Bueno, listo, nada para comer. ¿Seguro? Okey.

Mirá, quería proponerte lo siguiente... Quería que juguemos un juego de rol un rato. Imaginate que yo soy Lau. Laura. Tu hermana, boludo... No sé si te suena. Je... bueno, imaginémonos que yo soy Laura, tu hermana menor. Vos siempre dijiste lo mucho que nos parecemos - que los gustos, la forma de ser, somos parecias, ¿no? OKa. Vengo un día, una noche, recién llegás de laburar y yo sigo despierta. Nos encontramos... en la cocina, como estamos ahora. No sé, yo me estoy haciendo un té y vos venís a buscar un vaso de soda. Nos sentamos en la mesa, vos con tu soda, yo con mi té, y te cuento... Te cuento que estoy saliendo con alguien. Yo, Lau, tu hermana menor, estoy saliendo con un tipo.

Cuántos años tiene es lo primero que me preguntás. Diecinueve, te digo yo. Tiene dos más. ¿Vos qué te imaginás? Un hijo de puta. Sale con tu hermanita el degenerado drogón ese. Seguro que anda en un motociclo pedorro y lo cuida como si fuera una Harley Davidson, pero no tiene un peso partido a la mitad, y encima se coge a tu hermanita. Pero te callás y me preguntás, más ubicado, si me trata bien. Yo te digo que sí, que labura, y toca la guitarra en una banda de rock. Como vos.

Y ahí te interesa. Si es rockstar puede ser un salame o un tipo inteligente. Puede ser un caballero o un golpeador de menores, pero aunque sea le das el beneficio de la duda. Me preguntás qué música escucha. Te digo, rock, punk, algo de tango. Querés detalles. Beatles, Floyd, Ramones, Goyeneche. Suena bien, ¿no? Mejora el pibe. Igual, insistís: ¿pero me trata bien? ¿De verdad? Porque sino vas y lo cagás a trompadas...

Y yo, Lau, me río de mi hermano mayor, y le digo que es un cuida. Y que mi nuevo novio es un rockstar. Que lo voy a ver a recitales, me emborracho y fumo porro con él en el conurbano todos los fines de semana. Que me coge cuando puede porque en general está zarpado en droga y no se le para, pero que yo lo entiendo y lo quiero igual. Que no, obvio que no me pega, aunque tampoco me acaricia o me mima, pero que él es así, medio arisco, porque así lo criaron, no es un tipo cariñoso. Y que sé que en el fondo es un buen tipo, que capaz no pasa mucho tiempo conmigo porque labura, y tiene la banda, pero que los ratos que pasa conmigo se re porta. Y que yo lo quiero así.

Amor, ¿vos qué le dirías a tu hermana si te dice eso? Yo sé lo que te pasaría: lo querrías cagar a trompadas al pendejo drogón, ¿no es así? Romperle la cabeza con un bate de béisbol en una plaza pública o destrozarla contra los escalones de la casa de la madre, para que vea qué clase de cadáver tiene el hijo que crió. Bueno, quizás no tanto, pero entendés el concepto. Te parecería que el tipo la trata muy mal a Laurita, que no le da la atención que le corresponde con lo linda e inteligente nena que es. ¿Cómo es posible que un tipo no valore a la mina que tiene al lado, cuando esa mina es una mina como Laurita, o como yo, que somos parecidas?... ¿no, mi amor?


Entonces te pido, por favor... Dejá la falopa, negro. Dejala, o vas a tener que auto-romperte la cabeza porque vos te portás tan pelotudo conmigo como el personaje ese se portaría con mi cuñada. Dejala, o te dejo yo.

lunes, noviembre 23, 2009

Concurso Oblogo - Hipotecario

Quedan sólo cuatro días para votar en el concurso Oblogo - Hipotecario y la olla comienza a hervir. Hoy de mañana recibí un correo electrónico en el que me informaron que mi post Tragedia Romántica se encuentra en el top 15 de los votados!

Así que si todavía no lo hicieron, pueden re coparse y votar el post haciendo CLICK ACÁ. Miren que menos de cuatro estrellitas me bajan el promedio, eh!...


¡¡Gracias a todos y todas por su apoyo!!... ¡Estoy muy nerviosa!

martes, noviembre 17, 2009

La mujer azul

Hay una noche que tiñe de azul oscuro el patio. Como una anilina invisible pero poderosa que impregna las paredes de humedad, la noche se desparrama por mi ventana y mi reloj. Miro la hora: 3:58am. Casi las cuatro de una madrugada más metida en el espiral sin fin hacia un futuro que depende exlusivamente de mí.

Bien.

Buena forma de arrancar un miércoles.

Me desperezo. No es horas de estar laburando. ¿Cuántas horas hace que estoy frente a esta computadora? ¿Seis, siete, nueve?... Perdí la noción del tiempo en la noche. Me pregunto cuánto tiempo tardará su anilina en impregnarme la piel y teñirme de azul. Falta poco, estoy segura.

En efecto.

El líquido entra por mis poros como lombrices microscópicas que alcanzan mi sistema circulatorio. Me cambian. La sangre entra en ebullición fría y me recorre, renovándome. La siento avanzar. Mis brazos se oscurecen y la tintura avanza. La piel se me va enfriando en su inevitable avance. Siento revoluciones microscópicas en mis arterias, como fuegos dulces que explotan en la piel. Crecen pimpollos celestes en los lóbulos de mis orejas, y florecen margaritas turquesas en mi cintura. Un barco pirata iza sus velas sobre el océano embravecido de mi espalda. La noche no me tiñe homogénea, sino versátil - tornasoles y sombras me decoran según la luz. Me sacudo el vestido y me trepo a la ventana abierta: el frío de mi madre me golpea en la cara y los pechos se me erizan. Es una linda noche.

Salgo al patio de mis colores y miro para arriba. El cielo brilla alfombrado de nubes lilas, es imposible adivinar la luna. Me reflejo más violeta en esta luz, tengo que andar con cuidado.


No sea cosa que las presas me vean venir.

domingo, noviembre 15, 2009

Y sin embargo, mujer




De sobra sabés que sos el primero
que no miento, si juro que daría
por ti el mundo entero,
por ti el mundo entero.

Y sin embargo un rato cada día,
ya ves,
te engañaría con cuqluiera,
te cambiaría por cualquiera.

Ni tan arrepentida,
ni encantada,
de darte yo mi vida, lo confieso,
yo que tanto he besado, yo
que te he enseñado.

Yo sé mejor que vos que hasta los huesos,
sólo calan los besos que no has dado,
los labios del pecado.

Porque una casa sin ti es una emboscada,
el pasillo de un tres de madrugada,
un laberinto sin luz,
ni vino tinto,
un velo de alquitrán en la mirada.

Y me envenenan los besos que voy dando,
y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño.
Y con todos vos dormís a mí lado,
y si te vas, me voy por los tejados
como gata sin dueño,
perdida en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla
mi hermosura.

No debería contarlo, y sin embargo,
cuando piden la llave de un hotel
y a media noche encargan un buen champagne francés,
y cena con velitas para dos,
él siempre es otro, amor,
nunca sos vos.
Bien sabés lo que te digo.

Porque una casa sin ti es una oficina
un teléfono ardiendo en la cabina
una palmera
en el museo de cera.
Un éxodo de oscuras
golondrinas.

Y me envenenan los besos que voy dando,
y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño.
Y con todos vos dormís a mí lado,
y si te vas, me voy por los tejados
como gata sin dueño,
perdida en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla
mi hermosura.

Y cuando vuelvo hay fiesta en la cocina,
y bailes sin orquesta y ramos de rosas
con espinas.
Pero dos no es igual que uno más uno,
pero el lunes al café del desayuno
vuelve la Guerra Fría.

Y al cielo de mi boca el purgatorio,
y al dormitorio el pan de cada día.

viernes, noviembre 13, 2009

Hollywood Mar del Plata

Si esto fuera una película de Hollwood, la situación sería otra.

La ventana del bar del hotel sería inmensa, de quince por siete metros, vidrio doble. La vista desde el piso 50 donde estoy ubicada me ofrece la panorámica de una ciudad norteamericana que brilla en cada luz de neón - Boston, Seattle, quizás Nueva York. Tengo un vaso de whisky en la mano, Johnny Walker etiqueta negra sin hielo, y un cigarrillo con boquilla en la otra. El pelo atado, las uñas verdes y mis lentes-antifaces sobreviven en Hollywood; el resto de mi atuendo dejó paso a una combinación sexy y elegante que cubre mi cuerpo de Jennifer Lopez. El sector fumador del bar está poblado por seis o siete personas más, algunas parejitas, el resto hombres de traje y corbata que beben penas y fantasean con streapers sentados en la barra. Fumo, pensativa, y escribo en una libreta de cuero que llevo a todos lados, con la Parker de platino que mi padre, ex agente del FBI, me regaló para mi último cumpleaños. Estoy de visita en la ciudad cubriendo un festival de cine para la revista en la que trabajo. No, de hecho, soy jurado del festival. Eso justifica el derroche de glamour del hotel, el bar a cuenta de la habitación, la habitación a cuenta del festival. Pero me encuentro sola. Sola y tomando Johnny Walker. En Hollywood, al menos tengo glamour.

Sin embargo, aquí estoy. En la planta baja del hotel Juan D. Perón de Mar del Plata. Mi whisky caro y sin hielo se revela en su verdad tercermundista de botella de Quilmes de boca ancha. En este lugar no existe un salón fumador, sólo una vereda inhóspita y fresca. A través de mi ventana no me puedo enamorar de un hermoso horizonte nocturno de luces ciudadanas y diminutas; a lo sumo una calle gris y húmeda con un Fiat Spazio estacionando en la esquina. Los borrachos de barra se esfuman en el aire, y me dejan con un guardia de seguridad que mira comedias románticas dobladas al castellano neutro por TNT. Sola y tomando Quilmes. Sin Hollywood, pierdo todo mi glamour.

Sin embargo, a pesar de ser anti-glamorosa, peronista y cervecera, estoy en un festival de cine. Así que Hollywood puede ir y meterse sus cincuenta pisos cinco estrellas bien en donde le duela - y yo, yo me voy a ver películas.

miércoles, noviembre 11, 2009

Una decisión a tomar

Sé que vengo ausente desde hace demasiado por acá, pero tengo mis motivos. La neurosis, el bardo y el laburo no me ayudan a mis intentos de ser prolija.

Me encuentro en tiempos de encrucijada y tomas de decisiones. Para poder explicarlas, necesito retratar mi realidad laboral.

Trabajo desde el pasado mes de Junio en un convenio entre el CONICET y el Ministerio de Desarrollo Social. El mismo consiste en que el CONICET armó un grupo de trabajo que da de alta en el sistema de ANSES a los beneficiarios de las pensiones otorgadas por la Comisión Nacional de Pensiones Asistenciales (CNPA). Mi trabajo, entonces, era responsable de altas o data entry. Lo que se dice tipear numeritos todo el día.

Cada dos meses el convenio se renovaba y pasaba una nueva partida de expedientes a dar de alta. Hasta la semana pasada ese fue mi trabajo. ¿Cuál fue el problema entonces?

En principio, laburaba en negro. Lo que se dice negro noche. No firmé ningún tipo de contrato, sólo una declaración jurada de confidencialidad de los beneficiarios de las pensiones. Me tuve que anotar como monotributista y presentar factura para cobrar... cuando cobraba.

Al día de hoy (11/11), todavía me deben los pagos de septiembre y octubre. Agosto lo cobré hace dos semanas (o sea, a finales de octubre). El retraso de los pagos llega a los dos meses y nadie se inmuta por modificarlo - dicen que no hay nada que puedan hacer, que las partidas presupuestarias, que el Ministerio, que la mar en coche. Y lo mejor de todo es que nos aseguraron que esto va a seguir siendo así. Lo que laburaremos en Noviembre y Diciembre recién lo cobraremos en Marzo/Abril - y ni hablar de Enero y Febrero.

Con motivo del enorme atraso de los pagos algunos pibes armaron quilombo y un día cayó una inspección del Ministerio de Trabajo. No sé muy bien qué pasó porque fue en el otro turno, pero tengo entendido que se inició una causa sumaria... que igual no solucionó nada.

Con motivo de esto las altas cúpulas decidieron que antes de la firma del nuevo convenio (Nov-Dic) se convocará a los laburantes a través de una mujer de RRHH y que nos harán firmar un contrato de locación de servicios. Lo que sería subir medio escalón hacia la legalidad laboral (sólo medio). Pero, aún así, seguiremos cobrando con dos meses de demora.

¿Cuál es el problema de esto?... Al demorarse tanto los pagos, cuando finalmente llegan lo único que tenemos son deudas. La plata llega y se va instantáneamente porque ni siquiera nos pagan los meses atrasados juntos, sino de a uno. Veo escurrise mi salario entre mis dedo como un puñado de arena. Esto genera que me tome el laburo cada día menos en serio... ¿cómo pueden pedir algún tipo de compromiso si ellos mismos no pueden cumplir el más básico de todos? Yo vendo mi fuerza de trabajo - si no me la pagan, ¿dónde está el beneficio? ¿Dónde la seriedad?

Estos días de parate entre convenios me están haciendo pensar mucho. Y la verdad es que no sé si quiero volver ahí. Los pros siguen existiendo: son pocas horas, el laburo es sencillo, hay buen ambiente laboral y dentro de todo es un buen sueldo. ¿Pero de qué me sirve un buen sueldo si no lo cobro? Lo que más me molesta es la actitud de los gerentes - como si debiéramos estar agradecidos de que, aunque sea, tenemos laburo. Como si pedir lo pagos en tiempo fuera un reclamo sindical desmedido y caprichoso. Ni hablar de tener vacaciones (ni siquiera pagas! vacaciones sin cobrar!) - nos fue negado al momento de sugerirlo.

De modo que estoy en tiempos de encrucijada. He comenzado a considerar la posibilidad de patear el tablero y apostar un todo o nada a lo que realmente me gustaría dedicarme: escribir. Emprolijar mi CV, armarme un lindo portfolio y empezar a golpear puertas de revistas ofreciéndome como freelancer. Moverme por Twitter, Linkedin, cualquier lado: todo contacto sirve, y algo de talento tengo. Además tengo el colchoncito de los dos meses que me deben, de modo que no quedo en tetas totales: en cierta forma me obligan a ahorrar, aunque sea un poquito. Jugármela en mi vida de una buena vez.

Pero tengo miedo. Tengo miedo a mis cuelgues y mi dispersión horaria; tengo miedo de fracasar rotundamente, y no por mi falta de energías sino mi falta de organización. Necesito entrar en la rueda, fabricarla, encontrarla. Pero creo que una vez que esté adentro, la cosa va a girar bien.

lunes, octubre 26, 2009

La mujer roja

La primera vez que la vi fue desde el colectivo. Una madrugada cualquiera volvía a casa en un 64 vacío y con olor a desinfectante, y miraba por la ventanilla, distraído, cuando la vi. Estaba al lado de un kiosco de diarios. No puedo precisar haciendo qué. No estaba parada, quieta, pero tampoco caminaba - una postura en movimiento en una ciudad inmóvil, como si el cuerpo le vibrara emitiendo ondas en el aire. Desde la vereda me miraba con sus ojos rojos como dos brasas: líneas amarillas, naranjas y verdes brillaban en esos iris hechos de fuego. Vestida o desnuda, era toda, absolutamente toda roja. Su cabello tan largo y lacio ondeaba como una publicidad de shampoo, iluminando de rojo la vereda. La mujer brillaba con un aura de chispas, como un fogón de campamento. Todo duró unos segundos. El colectivo volvió a arrancar y ella me mandó un beso que quedó suspendido en el aire.

Esa noche soñé con ella por primera vez. Tan difusa su imagen en la realidad como en el sueño, la mujer roja me tocaba y la piel quemaba, pero no dolía. Olía a pelo chamuscado, a víctima de un demonio, a amor sin mañana. Cuando me desperté estaba muy transpirado, y las sábanas humeaban en silencio.

Al día siguiente llegué a la conclusión de que ella era una alucinación producida por la falta de sueño o el exceso de antidepresivos. Me convencí de que la visión del colectivo había sido un delirio momentáneo, o que me había quedado dormido. Ese tipo de cosas pasan seguido... no?

Pero a la tarde tuvimos una reunión de trabajo con varios socios del buffet. Estaba concentrado en los números y datos que tenía que informar en la reunión, cuando la vi sentada en un rincón. Piernas cruzadas, un brazo sobre el regazo y otro sosteniéndole la barbilla. Me estaba sonriendo. A mí. Se me cayeron todos los papeles y los levanté, muy nervioso. Miré a los otros socios del estudio pero ningún otro parecía prestarle atenció a esa silla de rincón donde una mujer roja presenciaba la reunión. Mi actitud de espásmico le divertía. Se reía con dulzura viéndome ordenar los papeles, mirar de reojo y ponerme nervioso como un nene de primaria. Sus chispitas saltaban al rededor sin llegar a tocar nada, y se dedicaba sólo a mirarme trabajar. No prestaba atención a lo que los demás decían, y yo tampoco. De repente un compañero me tocó el hombro, era mi turno para hablar. Empecé a balbucear tontamente, leyendo cifras desordenadas, sintiendo de repente mucho calor. La vi reirse, divertida de mi bochorno, pero con mucha ternura, como una novia cuando te ve tropezar en la calle. Apagaron la luz para mostrar unas diapositivas, y de repente todo se oscureció demasiado. Ella brillaba como una antorcha encendida que empezaba a consumirse. Movió los dedos de una mano, como un saludo, y se la tragó la noche. Cuando las luces volvieron, mi miedo se confirmó: había desaparecido otra vez.

Soñé con ella por segunda vez. La veía e intentaba hablarle, preguntarle quién o qué era, qué quería conmigo, algún tipo de explicación, pero ella se limitaba a reirse y besarme la punta de la nariz hasta que me abandonaba a abrazarla una vez más.

Al día siguiente la busqué por todas partes. Cada paso que daba era una posibilidad de encontrarla en una esquina. En el estudio pasé algunas veces para mirar la silla vacía desde la cual me había mirado toda la reunión, pero nunca volvió a aparecer. Para las nueve de la noche ya había perdido las esperanzas, y además tenía una cita con Sofía, una chica con la que venía saliendo hacía ya varios meses. Me bañé, me empilché, me vestí como un macho ganador y salí a la calle despreciando una mujer imaginaria para ir a buscar una real.

Durante la cita ya había logrado relajarme. Sofía es una mina simple. No muy brillante pero con un lomazo impresionante. Además cocina como los dioses, y se deja manosear como corresponde. La cena estaba exquisita y el vino aún más. Al poco rato mandé a Sofía a arrodillarse ante mí para que disfrutara de su postre. Ya estaba sumergido en el placer, cuando de repente la volví a ver. Mucho más cerca que cualquier otra vez en vigilia, la mujer roja se me acercaba lentamente, radiante. Debo admitir que me asusté. Sobre todo cuando empecé a sentir las chispas sobre mi piel, reales, quemando sin doler. No me atreví a detener a Sofía, estaba paralizado. Y entonces, con voz de lava dulce y aliento a cenizas frescas, la mujer roja me susurró al oído:


Respondiendo a tu pregunta, yo soy todo lo que te falta.